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Accesorios que nunca deben faltar en su terraza

Cada vez es más el tiempo que pasamos en nuestra terraza disfrutando de actividades al aire libre. Es normal que aprovechemos del sol y nos relajemos encima de nuestro césped artificial. De igual forma, siempre debe saber que estos espacios se pueden mejorar con un poco de decoración gracias a algunos accesorios. De esta manera tendremos una terraza muy llamativa y perfecta.

 

Césped artificial en su terraza

Tener una terraza con césped artificial representa una gran ventaja por las siguientes características:

Siempre se mantendrá en un estado perfecto gracias a su sistema de drenaje y el sistema ignifugo resistente a los cambios de temperatura. Esto quiere decir que en verano podrá caminar descalzo en su césped sin preocuparse.

Cuando adquiera césped artificial no notará la diferencia con la hierba natural, gracias al toque original que le ha dado los últimos avances tecnológicos y que convertirá su terraza en un espacio único.

 

Accesorios que nunca deben faltar en su terraza

 

La terraza perfecta

Hay una gran variedad de accesorios que pueden enriquecer su terraza y que no deben faltar nunca en ella. A continuación le mostramos algunos de ellos.

 

Muebles para exteriores

Cuando hablamos de exteriores debemos tomar en cuenta muebles que tengan una función estética y a la vez funcional. La mayoría de los casos se coloca una mesa con algunas sillas. También se pueden colocar objetos que se utilizan de forma frecuente en este espacio.

Le recomendamos que preferiblemente los muebles que escoja sean acabados en madera. La madera es una gran aliada de césped artificial y le brindará una gran elegancia a su terraza.

 

Portavelas

Otra opción que resulta genial es colocar alguna portavelas. Funcionará como un complemento perfecto al momento de iluminar su espacio. Es evidente que luego de esto la terraza se convertirá en su sitio favorito.

 

Plantas para exteriores

Nunca podemos dejar de lado las plantas para exteriores. Ellas les brindarán un toque natural y de mucha vida que no debe dejar pasar. Sólo deberá buscar las plantas que más le guste y colocarlas en el rincón perfecto.

 

Historia de la jardinería

La historia de la jardinería es tan antigua como lo es la historia de las civilizaciones, ya que desde el principio el hombre ha sentido la necesidad de adaptar los espacios naturales pera su propio disfrute. Las diferentes civilizaciones y culturas han utilizado criterios propios.

A continuación resumiremos los jardines históricos y sus características.

  • Mesopotámicos: el mayor exponente de este tipo de jardines que ha llegado a nuestros días son los Jardines Colgantes de Babilonia. Caracterizados por la construcción en terrazas. Las especies más utilizadas eran palmeras y cipreses.

  • Egipcios: en cuanto a la elección de especies, al igual que los mesopotámicos, utilizaban muchas palmeras, cipreses, higueras, en general plantas autóctonas muy adaptadas al clima. Se caracterizaban por sus diseños geométricos y regulares, estaban encerrados dentro de las construcciones de la época para aislarlos del exterior en el que sólo había desierto.

  • Griegos: eran jardines que pretendían plasmar el modelo de la naturaleza, por ello lo que abundaban eran las grandes zonas de árboles situadas de forma irregular. Las especies vegetales utilizadas eras las del clima mediterráneo, olivo, vid y ciprés.

  • Romanos: en esta época se vuelve a las formas geométricas con una búsqueda de la simetría. Las fuentes cobran un gran protagonismo situándose en el centro de plazas, patios, etc. Se realizan riegos a base de canales o acequias con sistemas de compuertas. De entre las especies que se usan comienzan a tener importancia las de carácter alimenticio, frutales, hortícolas…, además se utilizan arbustos de flor como los rosales.

  • Edad Media: al igual que la época en sí, la jardinería cobra un marcado carácter funcional, generalmente defensivo, con tendencia a aislarse del exterior, las especies vegetales empleadas son las alimenticias, llegando a un alto grado de conocimiento sobre especies hortícolas, medicinales, etc., también los monasterios favorecieron estas técnicas.

  • Árabe: para la cultura árabe los jardines eran sinónimo de paraíso y eso era precisamente lo que pretendían recrear en sus jardines, son jardines aislados marcados por la presencia de estanques y fuentes ornamentales creados para el recreo de los sentidos. Entra las especies vegetales utilizadas cobran especial relevancia las plantas aromáticas como el jazmín, azahar, lavanda…, también utilizaban cipreses, naranjos y olivos entre otros, y un sistema de canales para el riego.

  • Renacentista: se busca en ellos una continuación de las casas o de los palacios. Se cierran al exterior mediante rejas. Buscan formas geométricas y trazados perfectos, comienzan a utilizarse columnas, estatuas, fuentes, y se fuerzan las formas de las especies vegetales mediante podas y recortes desarrollándose el arte topiario. Los caminos también destacan y se acompañan por la colocación de árboles de alineación. Las especies vegetales se utilizan por su simbología, se usan árboles de gran porte, arbustos de setos y plantas de flor. Son concebidos por y para las clases nobles y son estas las que los disfrutan. Su principal foco se encuentra en Italia.

  • Barroco: son jardines de grandes dimensiones, al igual que los castillos a los que pertenecían. Los grandes diseños son su principal característica, se forman avenidas para el paso de los coches de caballos. Parterres con dibujos y elementos decorativos llamativos, se pretende que sean también contemplados y admirados desde las estancias altas de los castillos, de ahí la importancia de la simetría. Las especies vegetales son, por un lado, las de flor para decorar el interior de los macizos como las begonias, prímulas… y, por otro, las siempre verdes que formaban las masas verdes de borduras y setos como los bojs, además de infinidad de especies arbóreas. Su máximo exponente se encuentra en los castillos franceses como los de Versalles.

El césped en el diseño del jardín

Un césped está integrado, en su mayor parte, por especies pertenecientes a la familia de las gramíneas. Las gramíneas se caracterizan por: su porte erguido, hojas lineales, lámina foliar con nervaduras paraleliformes, raíces fibrosas, extendidas y ramificadas. En lugar de tallo poseen una caña, envuelta por una vaina. Por su parte, la caña presenta nudos y las porciones comprendidas entre dos nudos se denominan entrenudo. El meristema se encuentra protegido en la base y forma el ápice o domo meristemático, que es lo que determina la altura de corte.

La inflorescencia depende de la especie, pudiendo ser espigas o panojas. En algunas gramíneas, el ápice se encuentra muy bajo como en la Festuca rubra. En otros casos se encuentra más alto como en el Lolium perenne. Debido a esto, la Festuca rubra soporta cortes más bajos y el Lolium perenne sólo acepta cortes más altos. La inflorescencia en el caso de la Festuca rubra es una panoja laxa y angosta, en el Lolium perenne es una espiga grácil y por último en el caso de Cynodon dactylon es una espiga digitada.

Beneficios de su existencia

La implantación de un césped otorga beneficios tanto ambientales como económicos y culturales. Los céspedes contribuyen al medio ambiente y hacen mucho por el mantenimiento de un equilibrio natural:

  • Permiten absorber, acumular y filtrar agua hacia las napas.
  • Manifiestan su capacidad antierosiva.
  • Amortiguan ruidos (atributo que resulta valioso para las zonas urbanas y periféricas donde la contaminación sonora es un problema).
  • Absorben el polvo y el smog.
  • Son un verdadero pulmón de intercambio gaseoso de oxígeno por dióxido de carbono, cuestión que vivifica el ambiente.
  • Constituyen la base de alimentación de muchas especies de animales (pájaros, insectos, pequeños mamíferos, etc.).

En cuanto a lo económico, los deportes como fútbol, polo, golf, tenis, hockey y rugby exigen cada vez mejores céspedes, generando con su desarrollo un importante movimiento económico. De aquí la importancia que toman los viveros, así como muchas fábricas y distribuidoras de máquinas, agroquímicos y semillas.

Culturalmente, brindan un aspecto agradable a los sentidos, proporcionando un acabado estético a cualquier espacio; razón por la cual es un elemento que suelen elegir palacios, museos y lugares públicos para perfilar y delimitar sus edificios y accesos.

De igual forma, contribuye a configurar un lugar de esparcimiento y relajación (su superficie acolchada predispone a sentarse o acostarse en él).

Al mismo tiempo, otros rubros usufructuaron los múltiples beneficios del césped como los servicios de parquizaciones, las asociaciones deportivas, las fábricas de indumentaria, calzado y artículos deportivos, las industrias relacionadas con el cuidado y corte del pasto. Además, agronómicamente, es el cultivo de mayor intensidad y posibilidades técnicas.

Clasificaciones de céspedes

  1. Por su uso
  2. De acuerdo con el clima
  3. Por su duración
  4. Por la adaptación a la luz
  5. Por la adaptación a factores externos
  6. Por su uso
  • Ornamental: tiene un alto nivel estético, de hoja muy fina de buena densidad y aspecto homogéneo. permanece verde todo el año y tolera cortes bajos y frecuentes. Mantenimiento alto. No soporta el pisoteo frecuente. Tarda en formar una cubierta tupida (Ejemplo: Festuca rubra).
  • Deportivo: tienen cierto nivel estético. Son muy resistente al pisoteo y uso diario. También resistentes a enfermedades y plagas. Su mantenimiento es medio-alto (Ejemplo: Rye grass perenne).
  • Familiar: es el césped más común en los jardines, apto para ser utilizados sin demasiados problemas. Tolera bien el pisoteo y tiene un escaso mantenimiento (Ejemplo: Rye grass perenne).
  • Rústico: de calidad estética medio-alto. De muy alta resistencia a situaciones extremas: sequía, altas temperaturas, salinidad, pisoteo, suelos malos, falta de abono, enfermedades. Necesitan muy poco mantenimiento. De hoja ancha. (Ejemplo: Cynodon dactylon).
  1. De acuerdo con el clima

Clima Cálido: Ejemplo: Cynodon dactylon

Características:

  • Hojas gruesas y anchas, suelen ser rastreras.
  • Raíces profundas.
  • Soporta veranos calurosos e inviernos suaves.
  • Crece durante el verano y queda latente en otoño e invierno.
  • Prospera a partir de 25 °C.
  • Resiste sequías y usos intensivos. Precisa poco riego.
  • Corte bajo.
  • Se establecen por semillas y partes vegetativas.
  • Se pueden combinan con otras especies para conseguir un color verde todo el año, aunque generalmente se usan puras.
  • Fertilización tarde en primavera, temprano en otoño, no debiendo fertilizar en invierno.

Clima Frío: Ejemplos: Festuca rubra y Lolium perenne

Características:

  • Hojas largas y finas, de crecimiento agrupado.
  • Raíces superficiales.
  • Soporta bien las heladas, poco tolerantes a la sequía y al uso intensivo.
  • Crece durante la primavera y el otoño y queda latente en verano.
  • Prosperan a partir de 15 y 24 º C.
  • Corte a mayor altura.
  • Porte erecto.
  • Se establecen por semillas.
  • Se usan en mezclas de 2 o más especies.
  • Fertilización temprana en primavera, tarde en otoño, no debiendo fertilizar en verano.
  1. Por su duración
  • Anuales: cumplen su ciclo completo dentro de un año (germinan, crecen y mueren). Ejemplo: Lolium multiflorum.
  • Perenne: su ciclo es mayor a un año (puede ser dos o más). Ejemplo: Festuca rubra.
  1. Por la adaptación a la luz
  • Heliófilas: se adaptan a condiciones de luminosidad. Ejemplo: Cynodon dactylon.
  • Sombrívagas: toleran condiciones de sombra. Ejemplo: Festuca rubra.
  1. Por la adaptación a factores externos
  • Exceso de Agua: Ejemplo: Festuca rubra.
  • Sequía: Ejemplo: Lolium multiflorum.
  • Suelos salinos: Ejemplo: Festuca arundinácea.

Si bien las especies y su correcta implantación hacen al césped pero si no se realiza un buen manejo y un buen mantenimiento tendremos un césped débil, opaco y antiestético.

El mismo debe estar bien regado, aireado, nivelado, fertilizado, cortado y, relativamente libre de malezas, plagas y enfermedades para ser considerado un pasto bien mantenido.

La erradicación de malezas, plagas animales (nematodes, lombrices, ácaros, insectos, aves y mamíferos) y enfermedades (hongos, bacterias y virus) no es una tarea sencilla, requiere de conocimientos básicos y de mucha atención, a través de la observación continua del jardín, ya que no es lo mismo atacar una plaga o enfermedad en los primeros estadios que en estadios más avanzados del ciclo, ya que los daños serán más severos y más difíciles de controlar.

Cabe destacar que ninguna especie es totalmente resistente a todas las enfermedades y/o plagas que afectan al césped. Por lo que, tener noción de la problemática, nos ayudará no sólo a la prevención sino también aumentar el nivel sanitario del césped.

Desde el punto de vista del diseño, el césped es el plano horizontal que integra y realza las distintas composiciones del jardín y el componente que más cuidados exige durante el año, por lo que además del conocimiento de las especies, del manejo y mantenimiento para obtener un buen césped, es necesario tener presente los costos de implantación y mantenimiento.

La sostenibilidad: un giro necesario

Los problemas medioambientales que causan las ciudades han supuesto un gran motivo de preocupación para todos en los últimos tiempos, por lo que se ha planteado la sostenibilidad como un giro necesario. Como consecuencia de esta inquietud, la Comisión Mundial de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo redactó en 1987 el informe “Nuestro Futuro Común”, que analizaba los problemas asociados al desarrollo incontrolado. En este documento se introduce el concepto del “desarrollo sostenible”, como “aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”.

Partiendo de esa idea, un desarrollo sostenible debe basarse en varios principios: el uso eficiente de los recursos naturales, el respeto de la capacidad de regeneración del medio, la necesidad de compartir riqueza y responsabilidad, la precaución ante la repercusión ambiental de cualquier actuación, y el hecho de involucrar todos los factores implicados para resolver los problemas.

En definitiva, la sostenibilidad supone una nueva visión de nuestro entorno que aporta una base sobre la que trabajar para reorientar el desarrollo de una sociedad distinta.

Una zona verde, por favor

Vivimos en una gran ciudad. Aunque pretendamos llamarla “ecosistema urbano”, está claro que no sigue las reglas del equilibrado mundo natural: es un entorno impermeable con demasiado consumo, demasiados residuos y demasiado cemento.

Dentro de este sistema artificial, los jardines, los árboles, las terrazas, e incluso una simple maceta, aportan un toque de naturaleza, cumpliendo funciones esenciales como producir oxígeno y absorber partículas contaminantes, aumentar la diversidad de especies animales y ofrecer un espacio para el descanso, el ocio y el placer emocional. En resumen: calidad de vida.

Por eso, aunque la ciudad nos ofrece comodidad y muchas oportunidades para trabajar y relacionarnos, algo en nuestro interior disfruta en contacto con la naturaleza. El jardín es una buena manera de acercarnos a nuestro hábitat original, de participar y recrear los procesos de la vida, rodeándonos de un ambiente armónico y tranquilo. Pero un jardín sostenible va más allá del mero espacio verde: supone la posibilidad de realizar un cambio en la manera de hacer las cosas.

¿Por qué un jardín sostenible?

En una sociedad dirigida por el “corto plazo”, la idea de la sostenibilidad nos invita a mirar más allá de nuestro simple bienestar o beneficio personal. Una actitud sostenible se puede aplicar en muchos aspectos de la vida cotidiana y, por supuesto, al realizar nuestro jardín o conseguir unas plantas para nuestra terraza.

Pero ¿qué diferencia a un jardín convencional de uno sostenible? El convencional crea una estética agradable, pero no siempre planifica el ahorro de recursos, no tiene en cuenta la adaptación de las plantas al medio y tampoco considera la posibilidad de usar y producir productos reciclables. Por el contrario, el jardín sostenible crea belleza adaptándose a las condiciones naturales de la zona, sin desperdiciar preciosos recursos y respetando el entorno, intentando siempre producir y usar productos reciclables y naturales.

¡Todos podemos crear un jardín sostenible!

Muchas personas podrán pensar que si no tienen un espacio grande para crear un jardín, este artículo no es para ellos. Al contrario, a cada pedacito de naturaleza podemos llamarlo jardín, y podemos crearlo y disfrutarlo con criterios sostenibles. Un balcón o unas cuantas macetas son suficientes para crear nuestro jardín personal y hacerlo con buenas prácticas ambientales. Colaborar para mejorar nuestro medio ambiente no es una utopía: la suma de todos esos pequeños jardines contribuye a cambiar las cosas ¡Empecemos desde nuestra casa!

Técnicas apropiadas para aplicar el mulch

El mulch o acolchado, es el término utilizado en jardinería y agricultura para referirse a la cubierta protectora que se extiende sobre el suelo, principalmente para modificar los efectos del clima local de las plantas. Existe una amplia variedad de materiales, tanto naturales como sintéticos, para este propósito y se colocan sobre el suelo para mantener la humedad y mejorar las condiciones del mismo. El uso de mulch es una de las mejores prácticas que el dueño de una residencia puede hacer para mantener la salud de sus árboles. El mulch puede reducir la pérdida de agua del suelo, mejorar su estructura y minimizar el crecimiento de hierbas. Un paisaje puede volverse muy atractivo si el mulch se aplica de manera adecuada; de no ser así, los árboles y demás plantas del jardín pueden sufrir daños significativos si la capa es muy profunda o si se utilizan materiales inapropiados.

Beneficios de aplicar el mulch apropiado

  • Ayuda a mantener el suelo húmedo. La evaporación se reduce y la necesidad de regar puede minimizarse.
  • Ayuda a controlar las hierbas. Una capa de 5 a10 cm de grosor de mulch puede reducir la germinación y el crecimiento de las malas hierbas.
  • Actúa como modulador natural de temperatura. El mulch mantiene el suelo más tibio en invierno y más fresco en verano.
  • Diversos tipos de mulch sirven para mejorar la aeración, la estructura del suelo (el agregado de las partículas del suelo) y con el tiempo, el drenaje.
  • Algunos tipos de mulch pueden mejorar la fertilidad del suelo.
  • Una capa de mulch puede inhibir algunas enfermedades en las plantas.
  • Cuando se coloca alrededor de los árboles, facilita su cuidado y puede reducir las posibilidades de daño por los cortadores de hierbas o las “quemaduras” causadas por las podadoras de césped.
  • Puede darle a las áreas con plantas un acabado uniforme y una apariencia de buen mantenimiento.

Los árboles que crecen en su ambiente natural tienen las raíces de anclaje en un suelo bien aireado y rico en nutrientes esenciales. El suelo está cubierto por hojas y materia orgánica que reabastecen los nutrientes y proveen un ambiente óptimo para el crecimiento de las raíces y la absorción de nutrientes. El paisaje urbano, sin embargo, es generalmente un ambiente más hostil, con suelos malos, poca materia orgánica y grandes fluctuaciones en temperatura y humedad. Añadir entre 5 a 10 cm de mulch orgánico puede ayudar a simular un ambiente más natural y mejorar la salud de las plantas.

El sistema radical de un árbol no es una imagen exactamente igual a su copa. Las raíces de un árbol pueden extenderse una gran distancia alrededor y más allá del tronco. Aunque muchas prácticas de mantenimiento inician a partir de la línea de goteo -la parte más externa de la copa- las raíces pueden crecer mucho más allá. Además, muchas raíces finas de absorción, están localizadas a sólo unas cuantas pulgadas de la superficie del suelo. Estas raíces necesitan oxígeno para sobrevivir y son esenciales para la toma de agua y minerales. Una capa fina de mulch puede mejorar la estructura del suelo, los niveles de oxígeno, la temperatura y la humedad disponible en el área en donde crecen estas raíces.

Tipos de mulch

Existen muchas formas comerciales de mulch. Los dos grupos principales son los orgánicos y los inorgánicos. Los inorgánicos incluyen varios tipos de piedras, piedra volcánica, goma pulverizada, y materiales geotextiles, entre otros. El mulch inorgánico no se descompone rápidamente, por lo que no necesitan ser reabastecidos con frecuencia. Por otro lado, no mejoran la estructura del suelo, no añaden materia orgánica ni proveen nutrientes. Por estas razones muchos horticultores y arbolistas prefieren el mulch orgánico.

El mulch orgánico incluye astillas o virutas de madera, hojas de pino, corteza de árboles, cáscaras de cacao, hojas, mulch mixto y una gran variedad de otros productos generalmente derivados de plantas. El mulch orgánico se descompone a diferentes ritmos dependiendo del material. Los que se descomponen más rápido se tienen que reabastecer con más frecuencia. Debido a que el proceso de descomposición mejora la calidad del suelo y su fertilidad, muchos arbolistas y otros profesionales de la arboricultura consideran benéfica esta característica, a pesar de que aumenta la necesidad de mantenimiento.

¡No use demasiado mulch!

El mulch es benéfico, pero en exceso puede ser dañino. La recomendación general de profundidad de mulch es entre 5 a 10 cm) de grosor. Desafortunadamente, el paisajismo en Norte América está siendo víctima de un exceso de mulch. El término “volcanes de mulch” ha surgido recientemente para describir el apilamiento de mulch alrededor de los troncos de los árboles. Muchos tipos de mulch orgánico tienen que ser reabastecidos, pero el ritmo de su descomposición varía. Algunos, como el de ciprés, permanecen intactos por años. Añadir una capa anual (generalmente para que su color sea visualmente agradable) crea una cubierta demasiado profunda que podría ser poco saludable. Las capas de mulch muy profundas pueden ser efectivas para controlar hierbas y reducir el mantenimiento, pero generalmente causan otros problemas.

Problemas asociados con el manejo inapropiado del mulch

  • El mulch muy profundo puede ocasionar exceso de humedad en la zona de las raíces, lo que puede estresar a la planta y causar pudrición las raíces.
  • Apilar el mulch alrededor del tronco o ramas de las plantas puede estresar al tejido y propiciar enfermedades y problemas con insectos.
  • Algunos tipos de mulch, especialmente los que contienen césped cortado, pueden afectar el pH del suelo. El uso continuo de ciertos tipos de mulch durante períodos largos puede propiciar deficiencias de micronutrientes y toxicidades.
  • El mulch apilado contra el tronco de árboles jóvenes puede crear un hábitat para roedores que muerden la corteza y estrangulan al árbol.
  • Las capas muy gruesas de mulch de textura fina pueden convertirse en una manta que podría impedir que el agua y el aire penetren. Además, puede convertirse en suelo que acumula agua y promover  el crecimiento de hierbas.
  • El mulch anaeróbico “agrio” podría generar olores fuertes, y el alcohol y los ácidos orgánicos generados  podrían ser tóxicos para las plantas jóvenes.

El mulch adecuado

Es evidente que la selección del tipo de mulch y el método de aplicación pueden ser importantes para la salud de las plantas en el jardín. A continuación se mencionan algunas indicaciones importantes respecto a la aplicación del mulch.

  • Inspeccione las plantas y el suelo donde piensa añadir mulch. Averigüe si el drenaje es adecuado. Averigüe si las plantas podrían verse afectadas por el tipo de mulch seleccionado. La mayoría de los tipos de mulch disponibles funcionan bien en la mayoría de los trabajos paisajistas. Algunas plantas podrían beneficiarse del uso de mulch ligeramente ácido como la corteza de pino.
  • Si ya hay mulch, verifique su profundidad. No añada mulch si ya hay una capa adecuada en el lugar. Revuelva con un rastrillo el mulch viejo para romper cualquier capa acolchonada y refrescar su apariencia. Algunas compañías de mantenimiento paisajista rocían el mulch con un tinte de aceite vegetal soluble en agua para mejorar su apariencia.
  • Si el mulch ha sido apilado contra tallos o troncos de árboles, retírelo varias pulgadas, dejando expuestas la base del tronco y la corona de raíces.
  • Generalmente se prefieren el mulch orgánico a los inorgánicos debido a que mejora las propiedades del suelo. Si utiliza mulch orgánico, deberá estar bien aireado y preferiblemente compostado. Evite el mulch orgánico con olor agrio.
  • Las virutas o astillas de madera compostadas pueden ser buen mulch, especialmente cuando se combinan con hojas, corteza y madera. Se pueden usar pedazos de madera astillada fresca alrededor de árboles y arbustos establecidos. Evite usar pedazos de madera que no están composteados, y que han sido apilados y no han tenido contacto con el oxígeno
  • En lugares con buen drenaje añada entre 5 a 10 cm de mulch. Si hay problemas de drenaje deberá usar una capa más fina. Evite colocar mulch contra el tronco de los árboles. Coloque el mulch hasta la línea de goteo o más afuera.

Recuerde: Si el árbol pudiera hablar sobre el tema le pediría que todo su sistema de raíces (que generalmente se extiende más allá de la línea de goteo) se cubriera con mulch.

Falsas verdades en jardinería

La jardinería es un mundo apasionante del que podemos beneficiarnos mucho. Y no se refiere sólo a lo gratificante que es construir un jardín o cuidar de las plantas, sino también a la tranquilidad que se tiene cuando estamos con ellas. Aún y así, también en él encontramos una serie de falsas verdades que pueden confundirnos.

Para evitar que esto suceda, vamos a ver qué mitos de jardinería existen a la hora de construir nuestro propio jardín, y si son verdad o por el contrario es mejor ignorarlos.

“Si el terreno tiene desniveles, hay que eliminarlos”.

Para conseguir un jardín bonito, no es imprescindible una superficie alisada. Es mejor mantener su perfil y crear distintos niveles, que aporten profundidad, amplitud y estética con un diseño apropiado. Además, resulta costoso el movimiento de tierra para allanar una parcela, aunque sea pequeña.

“Un jardín mediterráneo es un secarral lleno de arbustos espinosos”.

Por supuesto que no. Dentro de la flora mediterránea hay especies con todo tipo de portes y espectaculares floraciones, que pueden configurar un jardín sostenible y bello a la vez.

“Las únicas especies para un jardín de este tipo sólo son las nativas”.

Aunque están mejor adaptadas a las condiciones naturales de la zona, no es preciso que todas las plantas del jardín sean autóctonas. Existen especies alóctonas que han formado parte de los jardines mediterráneos desde hace siglos.

“Las plantas son seres vivos fácilmente dominables”.

Ten en cuenta el crecimiento de las especies y su tamaño final. El jardín va evolucionando con el tiempo y un pequeño árbol puede ser en el futuro, el rey del jardín, o alguna poderosa enredadera, puede llegar a tapar una ventana.

“No hay prisa, el jardín se puede hacer poco a poco”.

No es buena idea hacer el jardín por partes, ya que eso suele implicar la ausencia de un plan común para todo el conjunto. Si no tienes recursos suficientes, haz un plan de todo el jardín y realízalo por fases: en la primera fase haz las infraestructuras y la obra civil, plantando las zonas que utilizaras más a menudo.

“Hay que echar gran cantidad de abono a las plantas”.

Abonando en exceso no se consigue que las plantas crezcan más y mejor, sino que se generan dos problemas: el exceso de nitrógeno produce un fruto demasiado tierno y grande, que es atacado con mayor facilidad por las plagas, y aumentan los daños por heladas, al disminuir la capacidad de respuesta de las plantas ante cambios bruscos de temperatura. Es mejor echar el abono en pocas cantidades y esporádicamente.

“Hay que podar los árboles en invierno, cuando están hibernando”.

En primer lugar, no es necesario podar todos los años, ya que de esta manera no se favorece un crecimiento fuerte, sino que se fuerza al árbol a que reponga cada año la masa verde imprescindible para sobrevivir. Cada año se pueden eliminar las ramas secas y es mejor el verano para cortar los retoños de las ramas principales y para hacer cortes selectivos en las puntas de las ramas.

Jardines residenciales: ¿qué elementos básicos deben tener?

Jardines residenciales: ¿qué elementos básicos deben tener?

En este artículo os daremos algunas pistas de qué elementos básicos debe tener un jardín residencial. Sin duda, los jardines residenciales son piezas fundamentales para conseguir un urbanismo más amable. Hablamos de lograr la construcción de lugares agradables, remansos de paz y armonía que alegren la vista y contribuyan a mejorar el medio ambiente.

Los jardines residenciales pueden construirse tanto con materiales naturales como artificiales. Por lo general, los jardines occidentales suelen estar basados en plantas. En cambio, en lugares como Japón apenas se utilizan las plantas, ya que sus jardines están basados en arenas y piedras.

Jardines residenciales: ¿qué elementos básicos deben tener?

El diseño de jardines, un arte en alza

Los jardines residenciales siempre tienen algunos elementos comunes para garantizar el disfrute de los miembros de la comunidad. Podemos utilizar troncos de madera como elemento decorativo, así como elementos reciclados. Otra opción es poner sillones o un sofá, suelos de madera, rocas, luces, agua y, por supuesto, plantas.

La jardinería es un arte. De hecho, el diseño de jardines se ha convertido en una especialidad muy apreciada. Plantas, árboles, piedras, madera y césped, dispuestos de forma armónica, pueden actuar como un espacio capaz de transformar el sentido de una casa. De hecho, algunas casas dependen directamente de sus jardines para expresarse: sus arquitecturas se completan con la del jardín que las rodea. La complejidad no debe ser el principal atributo de un jardín bien diseñado. Los jardines modernos tienden más al minimalismo, a lo simple, al equilibrio entre los elementos que lo componen. Estas características pueden dar más valor a la casa gracias a la composición del jardín.

Jardines residenciales: ¿qué elementos básicos deben tener?

Piedras como elemento de separación

Actualmente, si se dispone del espacio suficiente, es algo habitual construir un cenador con una mesa de piedra o madera que proporcione un área para el relax, la socialización y la visualización del espacio. Un cenador puede ser muy útil para aprovechar zonas desniveladas, o bien ciertas partes del jardín que parecen inútiles.

Asimismo, crear una zona separada por piedras puede ser una buena opción para embellecer el jardín. El uso adecuado de plantas, piedras y grava puede dar vida a este espacio y darle un toque extraordinario a la decoración.

El uso de piedras es una buena solución para crear una frontera entre las distintas zonas del jardín, además de favorecer el drenaje del agua de riego y de lluvia.

Jardines residenciales: ¿qué elementos básicos deben tener?Agua para la relajación

Una opción muy común es instalar una fuente en el jardín, ya que el sonido del agua es un relajante natural. Además, existen un sinfín de opciones de diseño: fuentes, cascadas, piscinas y estanques de diversas formas y tamaños. Estos elementos ayudan a crear un entorno tranquilo y atractivo.

Otra excelente idea es colocar en el jardín una pérgola de arco. Se trata de una opción muy popular en los jardines modernos, que crea una pasarela única y peculiar a través del jardín. Las plantas trepadoras pueden ayudar a hacer aún más atractiva la pérgola. Sin duda, este elemento es una buena solución para separar las distintas secciones de un jardín. También se puede utilizar como un arreglo especial, con asientos en el interior. Los muebles de madera para exterior permiten disfrutar del patio y del jardín en las temporadas cálidas.

 

Jardines residenciales: ¿qué elementos básicos deben tener?

Jardines residenciales: drenaje y riego

Añadir ciertos detalles estructurales a un jardín residencial puede suponer un mejor disfrute y ayudar a crear una decoración excepcional. Senderos de piedra, estanques, esculturas y una iluminación adecuada pueden ser el colofón de este espacio de esparcimiento.

Ten en cuenta que el agua de lluvia se puede evacuar o aprovechar fácilmente gracias a un sistema de drenaje. Así se evita su acumulación en ciertas zonas del jardín. Por otra parte, el sistema de riego puede ser descubierto, con bolsas de almacenaje en forma de canales. También puede diseñarse como un sistema automatizado, que se puede enterrar y funcionar de forma muy efectiva.

El alumbrado también es muy importante. Lo más conveniente es instalar una iluminación de bajo consumo para su frecuente utilización y evitar así un aumento excesivo del recibo de la luz.

 

 

 

 

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